Flores marchitas

Flores marchitas

FLORES GENUINAS

Me gustan las flores marchitas. Marrones, secas, retorcidas, de alma poderosa y sonrisa burlesca. Mucha gente las desprecia; ha llegado el momento de tirarlas a la basura. Están feas, tristes, deprimentes, apagadas. Las adoro. Me hacen feliz. Me gusta mirarlas. Son especiales. Si tienes la suerte de que están junto a las flores frescas las puedes apreciar mejor, por comparación, claro. Sí, ya sé que las comparaciones son horribles y lo siento por las frescas, pero es una manera efectiva de notar las diferencias ya que éstas se ensalzan. No os preocupéis, flores frescas, si tenéis suerte llegaréis a ser así, marchitas y curadas de espanto.

Las flores marchitas se contornean y se endurecen. Sus colores se potencian. Encierran misterio y glamur. Son de una belleza hipnotizante. Me atraen, siento como un imán espiritual. Poseen dominio; no les importa nada lo que pienses de ellas. Tienen mucho recorrido y se han forjado fuertes y poderosas. Son las reinas.

La gente las subestima y las flores frescas se burlan de todo. Pobre gente y pobres frescas. Ellas, las marchitas, miran y sonríen condescendientes mientras piensan: pobres idiotas.

Es lo que tiene cautivarte por el arte oscuro. Entregarte a su seducción.

Ella es Gabriel

Flores genuinas
Flores genuinas

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